martes, 2 de octubre de 2012

LA GRAN MENTIRA DEL AMOR A LOS HIJOS


LA GRAN MENTIRA DEL AMOR A LOS HIJOS

Si alguien te pregunta si amas a tus hijos seguramente la respuesta será inmediatamente ¡Por supuesto que si!
Y si te replican que entonces porque no les pones atención en la escuela, no los llevas de paseo, no juegas con ellos, no les corriges las tareas, no les dices ‘te quiero’ y todavía más allá, porque no les enseñas valores como respeto a los mayores, honestidad y no tomar lo que no es suyo, no decir mentiras, no decir ‘majaderías’, respetar a la mujer y no hablar mal de ninguna de ellas, asear su habitación, reconocer sus errores, pedir una disculpa, ayudar en los quehaceres de la casa, etc. Seguramente tu respuesta sería los miles de pretextos que como buenos padres mexicanos tenemos: “es que trabajo”, “mis padres a mi nunca me dijeron que me querían”, “no tengo tiempo”, “el que no tranza no avanza”, “en mi familia todos hablamos asi”, “eso lo aprende en otro lado, yo no se lo enseño”,  “ el más fuerte es el que gana”, “los hombres no lloran”, “eso no es para hombres”, etc.
 Tú estás educando a tus hijos como crees que debe ser, o como puedes, o como sale porque ser padre es la carrera mas difícil y de tiempo completo que haya.
Es una pena que no todos lo entienden ni saben cómo mejorar o enmendar errores y lo más alarmante: cada día hay más jóvenes que no les interesa.
Ser padres no es sólo traerlos al mundo y procurar sus necesidades básicas como alimento, higiene, vestido, calzado, vivienda y escuela. ¡No! Eso lo puede hacer cualquier institución del gobierno o de beneficencia sin tu presencia. Ser padre comienza exactamente después de eso.
Ser padre inicia cuando estás dispuesto a dejar tu descanso, a dejar tu partido de futbol, a dejar tu cama, tu sueño, a dejar a tus amantes, a dejar tu flojera, a dejar tus pretextos, a dejar de culpar a todos por tu mala suerte, a dejar tu propio bienestar con tal de que tu hijo o hija mejore en todos los aspectos de su vida.
México se convulsiona en medio de la corrupción y la violencia que cada día crece y nos atemoriza, pero toda esa realidad inició un día en que muchas personas tuvieron hijos y no quisieron ser padres, PADRES con mayúsculas, que les enseñaran valores, hábitos, que les enseñaran lo que es correcto y los motivaran para hacerlo aunque no quisieran. Hoy un niño te dice “no quiero” y te cruzas de brazos porque es más fácil argumentar “es que no se que hacer” a buscar soluciones, es más fácil dejar que lo “eduquen” en la escuela a  hacerte responsable de su mala conducta, es más fácil ser experto en pretextos que afrontar tus responsabilidades, es más fácil molestarte al leer esto que reflexionar si algo te sirve, si puedes mejorar como padre y como ser humano, si puedes iniciar un cambio a estas alturas de tu vida. PIENSA.
¿En verdad amas a tus hijos?

Una tarea que hice con mi hija...


¿POR QUÉ ES IMPORTANTE UNA SALUD ALIMENTARIA EN MI HIJO?
Porque la salud es la base de toda actividad exitosa y fructífera. Una persona correctamente alimentada está nutrida y esto significa que será más capaz de desarrollarse integralmente.
En los adolescentes los requerimientos nutricionales cambian drásticamente con respecto a los niños de primaria ya que su laboratorio hormonal se vuelve loco en esta etapa y muchas veces se manifiesta en necesidades “nutricionales” equivocadas ya que necesitan energía para vivir todo lo que sus gustos les demandan como ir a la fiesta, a la tocada, al cine, jugar con los cuates, salir con las amigas,  etc. entonces consumen muchas calorías,  y se les antoja toda la comida chatarra que además tiene un benefactor adicional ya que muchas amas de casa actuales prefieren los alimentos pre-cocinados, la comida rápida, la pizza, la hamburguesa, el hot dog, ¡La sopa Maruchan! y la coca cola como la base de su alimentación, entonces el joven recibe su porción de energía para aguantar su ritmo de vida y de paso consume cantidades impresionantes de almidón, azúcar, colesterol, grasas, etc.
Todo esto da como consecuencia un paladar muy feliz, una cara llena de acné o manchas, un corazón que trabaja a marchas forzadas, la sangre bien azucarada: llámese diabetes y unos pantalones que ya no cierran.
Además de todo esto, que no es poca cosa, el adolescente que no tiene una alimentación sana poco a poco va perdiendo sus capacidades cognitivas y eso afecta muchas áreas de su vida. Primeramente lo vemos en chicos que no retienen lo que el maestro les explica o lo que leen en los libros, muchachos que se decepcionan y se creen que son tontos porque no aprenden como los demás, jovencitas con baja autoestima que nunca se quitan el suéter porque ya tienen cuerpo de señoras, adolescentes rebeldes y agresivos el exceso de alimentos procesados artificialmente, colorantes, azúcares, carnes, etc.  o porque es su forma de defenderse ante la burla y la crítica de los demás por su aspecto en general.
De  allí vienen muchos otros problemas que se van haciendo interminables como una cadena de acontecimientos que se suceden y se van agravando cada día.
Y ahora que yo misma he ido descubriendo los errores en la alimentación de mi familia ha sido el momento de comenzar a crear mejores hábitos alimenticios con TODA la familia, porque esto no se trata sólo de vanidad para unos XV años lucidores, sino de mirar a futuro y saber que podremos llegar a una edad avanzada pudiendo comer de todo y no tener que cuidarse porque ya se tiene diabetes, artritis, presión alta, colesterol, etc.
¿Por qué es importante la salud alimentaria de mi hija? Porque quiero que sea una niña sana, una joven hermosa, una profesional exitosa y una mujer feliz.

MaestraMaru2%20Biliv PROFRA. MARIA EUGENIA FLORES GARCIA

sábado, 29 de septiembre de 2012

TEMPESTADES

UNA VIDA NORMAL


UNA VIDA NORMAL

Josefina es una chica de 16 años, embarazada.

Ella nació para ser una gran doctora, su misión era ser investigadora de enfermedades graves y ayudar a mucha gente no sólo de México sino de toda América Latina, pero desde pequeña nadie le dijo que podía lograr todo eso y creció creyendo que vivir al día sin planear el futuro era normal.
Era una niña pobre, su mamá se la pasaba todo el día en la calle viendo de dónde sacaba para comer y su papá a veces iba y a veces no, pero ya estaban acostumbrados hasta creían que así debía ser. También sabían que él tenía otra mujer, es más que andaba con varias pero nadie decía nada para no armar pleitos.
Josefina creció entre niños que hablaban con groserías, hacían señas obscenas, empezaban a fumar desde los 10 años o antes y ya probaban la cerveza, y que la empezaban a manosear y Josefina creyó que de eso se trataba la vida.
En su casa cada quien hacía lo que quería con su vida, no había horarios para que todos llegaran a comer y se podían acostar a la hora que quisieran.
Se bañaban (o medio bañaban) de vez en cuando y no es que no hubiera agua o jabón sino que se les olvidaba o no les daba la gana hacerlo.
Josefina creció creyendo que todo eso era normal y que en todos lados pasaba igual.
A los 12 empezó a tener novios y a los 13 ya no era virgen y su mamá nunca se enteró hasta que a los 16 salió con su domingo 7 y el novio en turno desapareció.
Sus papás le pegaron, la regañaron, la corrieron, la humillaron, la culparon, la ofendieron y de todos modos ella siguió haciendo lo que era normal: hacer lo que se le pegaba la gana. Y ya nadie dijo más.
Hoy sale con amigos, el bebé nació hace unos meses y se lo deja a su mamá, ella dice que trabaja en una bodega de almacenista pero falta mucho por andar con los amigos.
El bebé esta destinado a ser un excelente arquitecto, pero… crecerá creyendo que el mundo que le está construyendo su mamá Josefina es lo más normal.

¿Para qué estabas destinado tú al nacer?
¿Eres feliz con lo que has logrado en tu vida?
¿Cuál es tu creencia sobre lo que es normal en la vida?
¿Aún tienes algún sueño que no has podido realizar?

Agradeceré tus comentarios.

Profra. María Eugenia

MARILIS2GATITAVERDE

RECOMENDACIONES PARA SER MEJORES PADRES


Les comparto algunas de mis reflexiones como Docente.

RECOMENDACIONES PARA SER MEJORES PADRES

  1. Predicar con el ejemplo. Si exiges a tu hijo que sea responsable, aseado, honesto, etc., él o ella lo aprenderá  mejor si te observan actuando de esa forma, de otro modo sólo gastas saliva y callas tu conciencia pensando que “ya cumpliste con decirles” pero con tus actos les enseñas todo lo contrario.
  2. Elimina los pretextos. Siempre tenemos una respuesta que nos escusa cuando nos preguntan porque no atendemos más a nuestros hijos: “no tengo tiempo”, “tengo que ir a trabajar”, “no me hace caso”, “no tengo trabajo”, “ya se lo dije”, “no se que hacer”, “a mi nunca me dijeron que hacer”, etc. Sin embargo el mejor de los pretextos no hará que tu hijo o hija sea mejor persona.
  3. Tu tiempo ya pasó. El tiempo de ir a las fiestas, de andar con los amigos, de “cotorrear” con las amigas, ahora tienes una responsabilidad muy grande y  ya que la haz aceptado debes  cumplirla y dejar de comportarte como un adolescente, ese tiempo ya pasó.
  4. Poner atención. Atención a todo lo que hace tu hijo o hija y también a lo que no hace y debe hacer: ayuda en casa, tareas, aseo personal, útiles escolares y uniformes en orden, respeto a los demás, vocabulario que usa, ademanes y actitudes, alimentación adecuada, lo que mira en televisión, como son sus juegos, sus amigos, sus primos, etc. Y tener la paciencia, firmeza y decisión de corregir lo que sea necesario. Regresamos al punto uno.
  5. Deja de culpar a los demás. Parte del punto dos. Debes ser capaz de reconocer tu responsabilidad en las fallas de tus hijos, pedir una disculpa al vecino, al maestro, al familiar, por los errores de tu hijo o hija y no ponerte a defenderlo ciegamente aunque sepas que es responsable. Los demás no tienen porque soportar tus errores y fallas proyectados en tus hijos.
  6. Estudia. La mayor parte de las cosas que necesitamos saber, no las sabemos, ya que la profesión de “PAPA” o “MAMA” aún no la inventan en ninguna universidad, así que debes ir aprendiendo sobre la marcha y estudiar temas diversos sobre cómo educar a los hijos. Existe mucha literatura al respecto sobre este tema. Vuelta al punto dos y punto tres.
  7. Pide ayuda. Cuando en verdad sientas que has perdido el rumbo, la fuerza, las ideas, el control, etc., busca ayuda. Un psicólogo, un sacerdote, un maestro, cualquier persona que tu observes que puede ayudarte, acércate, pregunta, pide ayuda.
  8. Insiste. No es fácil ser padre, no es fácil aceptar ser padre, no es fácil practicar estos puntos, sin embargo debes hacerlo si quieres ser mejor padre o madre, de lo contrario tira esta hoja y sigue como hasta hoy. De cualquier forma un día tendrás que rendir cuentas a tu creador por lo que te han prestado: Tus hijos.
  9. Quiérete. No eres mala persona si no puedes con tus hijos, simplemente no has encontrado el camino correcto, pero ya que estás en él acéptate tal como eres, quiérete como ser humano y como mujer u hombre y reconoce en ti que puedes mejorar en todos los aspectos. Si un hijo ve a sus padres mejorar aunque sea un poquito, ellos querrán ser como sus padres. Arréglate, canta, ríe, dile a tu familia que los quieres mucho, dale un beso a tu pareja, acaricia a la mascota y enfrenta al mundo con valentía.
  10. Ora. Sin importar tu creencia religiosa, ora mucho, ora por ti, ora por tus hijos y pide al universo o a tu creador que te ayude en esta difícil tarea de ser MEJOR PADRE O MADRE.
maestramarupara doctos 




Cada día despierto y repito la rutina...
... miro al mundo a través de los ojos infantiles...
...hay fe, esperanza y muchas alegrías en un abrazo cariñoso  del más juguetón y distraído...
...cada vez son menos...
MaestraMaru2%20Biliv